Cumelp.

Asco. Rabia. Ganas de reventar cabezas.

Bonitos sentimientos de un domingo por la mañana, ¿verdad?. Disculpadme, he creído que era mejor escribirlo aquí y desahogarme, que hacer una nueva serie de Juego de Tronos eligiendo los protagonistas 😛

En fin, a estas alturas de la vida, pocas cosas me provocan tanto rechazo por el ser humano. La verdad, es que mires a donde mires, hagas lo que hagas, el mundo está lleno de hipocresía, todos hemos pecado de hipócritas en alguna ocasión, es así. Es parte de la naturaleza del ser humano, y debemos vivir con ello.

Pero son las pequeñas cosas, esos detalles tan absurdos e hipócritas a la vez, los que me sacan de mis casillas hasta puntos insospechados.

Las apariencias engañan, y mucho. Creo que aquellas personas que se esfuerzan en aparentar ser abiertas de mente, tolerantes, “guays”, tienen un doble rasero que no les cabe en el cuerpo. Es algo que no creo que haya que esforzarse en hacerlo, porque debería ser lo normal para todo el mundo. Lo mismo que piensas que está bien en un amigo tuyo, está bien también en aquellos que no lo son. Lo mismo que piensas que es perfectamente normal en alguien, lo es también en tu pareja, etc.

Hoy por hoy, puedo decir que me encantan las personas que dicen lo que piensan, sea lo que sea, sea a quien sea, aunque no cuadre con lo políticamente correcto, aunque alguien salga ofendido. Porque creo que muchas veces confundimos el ser tolerante con ser falso. Todos tenemos una opinión acerca de algo, y expresarla abiertamente te da la oportunidad de poder aprender de los demás y cambiarla si es que te convences de lo contrario. Y probablemente la gente sincera, a la que le importa poco o nada lo que piensen los demás, llegue a ser mucho más abierta de mente de lo que aquellos con doble rasero lo serán jamás.

Hablo siempre desde mi experiencia, y soy perfectamente consciente de que es generalizar, que hay muchas personas que no sólo aparentan ser abiertas, sino que además lo son de verdad y con todo el mundo. Y ojalá haya más personas así. El mundo las necesita.

Después de la chapa, os deseo un feliz domingo 🙂

¿Quién nos ha llamado
a ser juez, jurado y verdugo?
¿Quién nos dio el poder para saber
que es trivial y que es profundo?

¿Cual es el motivo elevado
que mueve vuestros actos?
Sé que es imposible que la envidia
haya manchado tantas manos

Pero podría suceder
Todo podría suceder
La historia se repite una y otra vez
Como un martillo en la pared.

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