Hacia lo salvaje.

“No debes sentir lo que sientes, no debes pensar lo que piensas, no debes actuar como actúas. Debes cambiar, está mal, está mal.”

Una y otra vez, martilleando en la cabeza. Ocupando el espacio de los buenos pensamientos, de las ilusiones, de los sueños. Y todo porque no piensas y actúas como los demás, como es “normal”. Hace poco vi un programa en la tele, en el que gente que viste como le da la gana, y que le gusta vestir así, cambia de look para agradar a los demás, para tener mejor relación con su entorno. ¿Estamos locos o qué? Veo normal que un trabajo te exijan una determinada forma de vestir, pero ¿tu familia y amigos, tu pareja? Flipé. Y realmente después pensándolo, tampoco vi que fuera tan lejano a lo que muchas veces hacemos. Quizá no en la forma de vestir, pero ¿y en nuestra forma de ser?

Estuve tanto tiempo preocupándome por ser normal, por encajar, que se me había olvidado lo fantástico que es ser diferente, y encontrar personas que también lo son. Que no tengan miedo a lo que opinen los demás.  Echo tanto de menos a la niña que restaba importancia a los problemas, que sonreía y contagiaba la sonrisa a su alrededor. Esa niña que esperó a hacer cosas que los demás hacían, que alargó su infancia lo máximo posible y que se sentía orgullosa de ello. Esa niña que un día cuando le preguntaron por qué no salía de fiesta y se emborrachaba contestó: “Porque ya tendré tiempo para hacerlo. Ahora no me da la gana.”. Hasta que llegó el día en el que la tontuna adolescente se apoderó de ella, y se perdió.

Pero eso se acabó. Es hora de sacar a esa niña de nuevo. Se acabó esconderse tras la chica a la  que todo le parece bien, que no dice lo que piensa, que no actúa en consecuencia. Soy como soy, no soy perfecta, tengo mil defectos y manías, pero quien esté a mi lado tendrá que aceptarme como soy, y quien no, no me cambiará. Nunca más.

“No tenéis ni idea de lo alto que puedo llegar.

Sentenció con un portazo, y no la vieron nunca más.

Cada golpe que le dieron, era una cuenta atrás.

Y ahora corre hacia el bosque, su fortaleza, su nuevo hogar.

Ha elegido caminar, hacia lo salvaje.”

baby-sea-turtles-crawl-to-the-sea-after-being-released-by-members-of-orange-house-conservation-project-in-el-mansouri-south-lebanon

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